No a la Reforma
Cuando manifestamos oposición a una reforma
constitucional, sea provincial onacional, no lo es por un capricho sino por
convicción,rechazando el abuso cometidopor esos ímpetus reformistas que, en
realidad, esconden la verdadera finalidad que es perpetuarse enel poder. Por
supuesto que la reforma es presentada con argumentos atractivos yrecoge
inmediatas simpatías; luego, el carácter soberano de la correspondienteasamblea
se interna en disímiles derroteros, algunos ni sospechados previamente porlos
propios adherentes. Hoy el llamado pareciera limitarse a permitir una
nuevareelección de las actuales autoridades pero, vista la extrema tendencia
aconcentrar poder que trasluce el kichnerismo, más que nunca debemos unirnos
endefensa del federalismo, si es que aspiramos a vivir en un estado
federal. Paraconseguir la reforma el
oficialismo aparentará admitir la inclusión de todas lassugerencias pero, al
momento de votar, impondrá solo su conveniencia. Para muestrabasta recordar la
reforma de 1994 donde la meta era una reelección pero se decíaque no era lo
importante, que había que corregir muchas cosas de una constitución obsoleta;
así, se aprobó dictar una nueva ley de coparticipación paragarantizar las
autonomías provinciales, cuerpo legal que aún hoy esperamos,sabiendo de
antemano lo imposible del logro pues previamente deben ponerse deacuerdo los
gobernadores, escollo cuasi gracioso si tenemos en cuenta que en estepaís
fluyeron leyes con diputados "truchos" y con la "banelco",
por las buenas opor las malas. En defensa de la democracia y la libre elección
suprimieron elsistema electoral federal, que aseguraba a varias provincias un
número mínimo deelectores (5 para La Pampa, San Juan,Mendoza,etc.), y la mayor
cantidad dehabitantes agregaba proporcionalmente una mayor representación
(Córdoba y Sta. Fe 8,etc.). Actualmente, para la elección presidencial, en La
Pampa votan unas 200.000personas y en Bahía Blanca 300.000 (¿dónde creen que
harán campaña los candidatos apresidente?).Malamente se cambiaron los
porcentuales para elaborar los
resultados; resulta que para ser presidente contabilizamos los
votosválidamente emitidos pero para determinar los pisos electorales -que
incidendirectamente en la sobrevivencia de los partidos de menor caudal-
efectuamosidéntico cálculo pero sobre el padrón electoral, que supera
ampliamente los votosreales. Sin ese perverso sistema el 54% de Cristina
hubiera sido en realidad un42%, y hubiese tenido que ir a segunda vuelta. Otro
ejemplo son los senadores, 9años de mandato parecían mucho tiempo pero subyacía
una loable finalidad, la derepresentar a las provincias en el estado federal,
por eso los elegían laslegislaturas provinciales.
Le sacaron esa representación a las provincias para
depositarla en los partidosmayoritarios, acortando el mandato a 6 años, pero
ahora tenemos 2 senadores por lamayoría y uno por la primera minoría, con el
agravante que los partidos que tienenpoder se desdoblan y ubican los 3. Los
relatados solo son ejemplos de cómo se buscaconcentrar el poder; en realidad no
hay vacíos legales y todo se puede legislar sinmodificar la constitución.Buscar
la reforma solo demuestra que en 10 años elKichnerismo no ha conseguido
establecer un modelo nacional y popular, ni políticasde estado, que son las que
se van a perdurar sin importar quien es presidente, conel agravante que a la
larga por una cuestión biológica algunos se van pero elsistema de concentración
queda, y vendrán otros con el mismo propósito. Todos somosfederalistas, por lo
menos no hemos escuchado a ningún partido que quiera otro formade estado,
defendámoslo pues y a las autonomías provinciales, evitando un sistema
centralista. Unámonos en contra de lareforma.-
Respuesta
Carta Abierta
En
general no se sabe bien que es lo que se quiere reformar de la
Constitución,quienes apoyan la reforma hablan de un proceso de transformación
en curso quemerece tener altura constitucional. Para esto dicen establecer un
fuerte debate referido a: "Innovaciones sensibles en la forma de
representación. El propio saberconstitucional es parte de las acciones
políticas reales. El proceso que aquí sedesea es envolvente, popular,
participativo, no se reduce a la mera emisión de unvoto eligiendo a los que en
la situación serían los constituyentes. El mandato secuece en un intenso debate
democrático y masivo, en algún caso entremezclado coninnovaciones más sensibles
de las formas de representación".
Creemos
que estos son conceptos que de tan amplios resultan peligrosamente vagos.El
llamado "proceso envolvente, popular y participativo" es viable a
través de unaauténtica reforma electoral que vaya desde el voto a los 16 años a
la eliminaciónde los pisos electorales, el desdoblamiento de las elecciones
nacionales,provinciales y municipales, el voto electrónico, etc. Teniendo en
cuenta además quelas formas de democracia semidirecta ya están presentes en la
Constitución.
Lo que
denominan: "Una barrera anti-neoliberal, en el reconocimiento de
lamulticulturalidad, la reconstrucción de la geometría del estado, la inclusión
denuevas formas de propiedad, el dominio nacional-estatal de los recursos
naturales,la protección del ambiente humano y natural, el reconocimiento de la
salud con ejesen servicios públicos, el respecto a la heterogeneidad lingüista,
las relacionescolaborativas entre sociedad y estado, ...".Son todas
cuestiones que perfectamentepueden consagrarse mediante leyes comunes.
Se
habla de garantizar: "La continuidad del modelo, la restitución de
derechos enun sistema impositivo regresivo e incompatible con los propios
objetivos del modeloen marcha, que son temas que deben comenzar a debatirse,
que se deben consolidarjurídicamente".
Todo
esto y mucho más, que seguramente servirá para mejorar la calidad de vida delos
argentinos, no nos produce a quien estamos en contra de la reformaconstitucional
ningún tipo de horror, solo sostenemos que tales modificaciones sepueden
plasmar en leyes, no hay impedimento constitucional alguno a que se
haga,permitiendo además sopesar su aplicabilidad, mejorar o corregir sus
defectos sinrecurrir al complejo esquema de una nueva reforma constitucional
(que, por otraparte, si hace falta, que se concrete).Podríamos enumerar
situaciones donde laConstitución no se aplica y nadie parece advertirlo.
Hagamos pues un debate serio através de las leyes y, como las personas que en
la víspera marcharon yexteriorizaron su protesta a lo largo y a lo ancho del país, no permitamos que
unmero intento reeleccionista se
disfrace de soberana aspiración del pueblo. Si lopermitimos proveeremos a la
lenta y progresiva decadencia y muerte del sistema democrático republicano y federal.
No al Voto a
los 16 años.
Sostenemos que la ley que habilita el voto a jóvenes de 16 años,
sería una gran oportunidad para
enfocar una reforma electoral de manera integral, para no quedaren la
mezquindad de acrecentar las posibilidades en las próximas
eleccioneslegislativas y lograr el éxito de reelección de la presidenta. El
sistema electoraldebe ser objetivo, romper con esa importante condición, es
permitir que el poderde turno pueda influir y condicionar los actos
eleccionarios en su beneficio y enpos de su propia permanencia.
Decíamos
que es una gran oportunidad para promover una reforma que incluya uncronogramaelectoral que no se cambie de acuerdo de las
necesidades de los gobernantes Que sedesdoble las elecciones nacionales de la
provinciales, se instaure el votoelectrónico o por lo menos la boleta única, y
por sobre todo no se discrimine lasminorías
en pos de una mayor participación. Votar a los 16 años aumentaría
en11.414 el número de sufragantes habilitados en el padrón electoral, este
sector notendrá la obligación de votar, pero si incrementaría el número de
votos necesariospara superar los pisos electorales en las primarías donde hay
que superar el 1,5%del padrón para participar de la elecciones generales.
También los 2% exigidos enelecciones generales para no perder la personería
política partidaria, lo cual traela caducidad de los partidos, con engorrosos
trámites de afiliación para surecuperación.
El
piso electoral del 3% en las elecciones provinciales, no permitió el ingreso de diputados de partidos minoritarios con 7200 y
5200 votos,cuando las bancas número 29 y30 se consiguieron con 5000 y 4200
votosrespectivamente para partidos mayoritarios, ya que los votos no secontabilizan por ese 3% del padrón si no superaba
los 7500 votos. Es el doblediscurso, que por un lado se dice reconocer mayores
derechos, se habla de mayorparticipación y por otro lado se va cercenando ley a
ley la participación de lospartidos políticos como instituciones fundamentales
para la elección de lasautoridades democráticas. Por esto estamos en contra del
voto a los 16 años,por ser un proceder coyuntural, que busca lograr la
reelección presidencial.-
Políticas
Partidarias en los Colegios
Desde
el movimiento federalista pampeano repudiamos el adoctrinamiento realizadopor
el sector kichnerista conocido como La Cámpora,como así también la
mismaactividad que en Capital Federal desempeña el PRO. Creemos que la
participación, lasolidaridad,son valores de suma importancia para el desarrollo
de la democracia.
Rechazamos
enérgicamente que estas convocatorias y movilizaciones lo sean confondos
públicos y para beneficio partidario, que refuerzan con material de lecturaque
aprovechan a distribuir. Nos preguntamos qué tan correcto sería daraconocer
nuestras banderas federalistas con cargo al erario público, aun cuandodicha
actividad sea digna y de buena fe seguramente seríamos blanco deinnumerables
críticas.
Claro
que nos encantaría proponer el debate sobre
sistema federal de estado, o unanueva ley de coparticipación que
apuntalara la formulación depolíticas provinciales de estado, hoy ausentes. O
dar a conocer que la autonomíaes no
tener que vivir agradeciendo las dádivas del presidente de turno, rogándoleque
nos pavimente nos ilumine tres cuadras o
nos compre una ambulancia con eldinero de las provincias que nación se apropia.
O debatir que hacemos con nuestrodinero, cuales son nuestros problemas de
salud, educación, seguridad. Pero si cadapartido lleva su doctrina a la escuela
desvirtuamos su fin que es estudiar yaprender. En definitiva, no nos oponemos a
la solidaridad ni a la participaciónpero sí a la política partidaria que el
oficialismo encarna con dinero del estado,como acostumbran Cristina y Mauricio.
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