Sitio oficial del MoFePacontadores gratis
25 de MAYO 676 tel:02954- 418969 Santa Rosa- LP -
lunes, 22 de diciembre de 2008
Solicitada del 50 Aniversario de la creación de la Universidad de La Pampa
Solicitada públicada por el MO.FE.PA. al conmemorarse de la creación de nuestra Universidad
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Amigos.
Les dejo mi aporte, respecto al cincuentenario de la Universidad Nacional de La Pampa.
Con afecto.
LA INGRATITUD: EL PREAMBULO DE LA TRAICION
El pasado jueves 4 de septiembre, la Universidad Nacional de La Pampa (nuestra Universidad), cumplía sus bodas de oro. Mas allá de cuestiones generacionales y de los tiempos políticos que se vivían en el país por ese entonces, si uno lee material calificado de la época, es difícil no alcanzar a distinguir quienes fueron los que idearon e impulsaron la creación de nuestra Universidad, así como también, el contexto en el cual la Universidad era creada. Ismael Amit asumía, en Mayo de 1958, con el lema de “sacar a La Pampa de su estancamiento”. Fue así que, inspirado por las ideas desarrollistas, el gobierno Provincial creaba la Universidad de La Pampa. La creación de la Universidad no era un hecho aislado, estaba directamente vinculado a la historia de La Pampa, ya que ésta fue creada en un contexto que incluía otras transformaciones para la provincia, gracias a las cuales La Pampa, tuvo cambios trascendentales. Y sin duda la Universidad constituyó uno de los más salientes. La Universidad nacía en el marco de una provincia que comenzaba a salir de un gran estancamiento, y se constituía para dar puntapié inicial al Proyecto de Desarrollo Económico que Amit tenia para La Pampa. Por entonces, existía la fuerte convicción de que la ciencia debía convertirse en palanca para el Desarrollo Económico. Por suerte, o por desgracia, asistí al acto donde se conmemoraron las bodas de oro de nuestra Universidad. Con asombro fui testigo de uno de los actos de ingratitud y mala fe mas grandes de la historia de nuestra provincia: el NO reconocimiento a la figura del Dr. Amit. El Rectorado de la Universidad debería haber entregado, al menos, una medalla a sus familiares. Tal vez con tan solo ese gesto hubiera bastado para recordar su nombre. Es lamentable que el Gobernador, que fue parte del primer grupo de graduados que tuvo la universidad, haya convalidado con su presencia este vergonzoso acto. Durante años, la figura del Dr. Amit parece haber sido deliberadamente opacada, y sus actos de Gobierno, intencionalmente ignorados. El 2 de Julio de 1966, asumía como interventor el Coronel Ignacio Granada, su primer acto de Gobierno fue deponer el Escudo de La Pampa para entronizar un crucifijo en el despacho del Gobernador. Ismael Amit era el Gobernador depuesto. Desde entonces y hasta hoy, la figura del Dr. Amit y sus actos de gobierno parecen haber sido bajados –como el Escudo- de la historia de nuestra provincia. En una época donde las instituciones y los gobiernos gustan de hacer actos para imponer nombres de ilustres desconocidos a obras de trascendencia, o brindar públicos reconocimientos a quienes nada han tenido que ver con la historia y el engrandecimiento de nuestra provincia, aún queda la cuenta pendiente de qué es lo que los Pampeanos haremos para reconocer y agradecer lo que Amit hizo por La Pampa. Es difícil no hacer nombres de aquellos que deberían haber sido los primeros en brindar un reconocimiento público a Amit, principalmente de aquellos que estando en el poder sistemáticamente ignoraron su figura. Y hablo de un apropiado reconocimiento, no reconocimientos trasnochados en charlas de café. Un ex Gobernador, que le debe su primer empleo publico al Dr. Amit, tuvo varias oportunidades para hacerlo y nunca hizo nada al respecto. Esperemos que el Gobernador actual, que también tiene mucho que agradecer a la creación de la Universidad, no obre con el agradecimiento de la vaca empantanada, y por el contrario, tenga la dignidad de no dejar el sillón de Casa de Gobierno sin dar un merecido homenaje al Dr. Ismael Amit. Lo ocurrido durante este mutilado acto del cincuentenario de la UNLPam, estas nimiedades, este recordar solo una parte de la historia, esta vergüenza provincial, afortunadamente ni siquiera alcanza a rozar su figura. Yo no viví aquella etapa de La Pampa, hablo por confiables referencias y distintos documentos de la época, a los cuales se puede acceder. Pero los ciudadanos comunes, los que vivieron aquella etapa de Desarrollo Económico de La Pampa, los que fueron parte de aquella gesta, los que gracias al programa de extensión universitaria que tenia la Universidad en sus primeros años, tuvieron la posibilidad de venir a estudiar y tener hoy un título universitario; los que mas allá de las cuestiones políticas del momento, reconocen en la figura de Amit, la de no solo el político honesto, sino la de aquel que dio todo por La Pampa, dándole un concreto plan de desarrollo económico y logrando insertarla en el contexto del Estado Nacional. Luego de haber presenciado, escuchado y leído todo lo ocurrido durante estos actos, ¿qué piensan hacer?, si es que acaso, aun corre algo de sangre por sus venas… Si en nada resulta, nos habremos quedado con la mayor de las indiferencias y en el más perverso de los silencios, el silencio de la ingratitud, esa ingratitud que, tal vez, sea el Preámbulo de la Traición.
Sebastian Soto Mujica DNI: 25.851.671 sotomujica@hotmail.com
1 comentario:
Amigos.
Les dejo mi aporte, respecto al cincuentenario de la Universidad Nacional de La Pampa.
Con afecto.
LA INGRATITUD: EL PREAMBULO DE LA TRAICION
El pasado jueves 4 de septiembre, la Universidad Nacional de La Pampa (nuestra Universidad), cumplía sus bodas de oro.
Mas allá de cuestiones generacionales y de los tiempos políticos que se vivían en el país por ese entonces, si uno lee material calificado de la época, es difícil no alcanzar a distinguir quienes fueron los que idearon e impulsaron la creación de nuestra Universidad, así como también, el contexto en el cual la Universidad era creada.
Ismael Amit asumía, en Mayo de 1958, con el lema de “sacar a La Pampa de su estancamiento”. Fue así que, inspirado por las ideas desarrollistas, el gobierno Provincial creaba la Universidad de La Pampa. La creación de la Universidad no era un hecho aislado, estaba directamente vinculado a la historia de La Pampa, ya que ésta fue creada en un contexto que incluía otras transformaciones para la provincia, gracias a las cuales La Pampa, tuvo cambios trascendentales. Y sin duda la Universidad constituyó uno de los más salientes.
La Universidad nacía en el marco de una provincia que comenzaba a salir de un gran estancamiento, y se constituía para dar puntapié inicial al Proyecto de Desarrollo Económico que Amit tenia para La Pampa. Por entonces, existía la fuerte convicción de que la ciencia debía convertirse en palanca para el Desarrollo Económico.
Por suerte, o por desgracia, asistí al acto donde se conmemoraron las bodas de oro de nuestra Universidad. Con asombro fui testigo de uno de los actos de ingratitud y mala fe mas grandes de la historia de nuestra provincia: el NO reconocimiento a la figura del Dr. Amit. El Rectorado de la Universidad debería haber entregado, al menos, una medalla a sus familiares. Tal vez con tan solo ese gesto hubiera bastado para recordar su nombre. Es lamentable que el Gobernador, que fue parte del primer grupo de graduados que tuvo la universidad, haya convalidado con su presencia este vergonzoso acto.
Durante años, la figura del Dr. Amit parece haber sido deliberadamente opacada, y sus actos de Gobierno, intencionalmente ignorados. El 2 de Julio de 1966, asumía como interventor el Coronel Ignacio Granada, su primer acto de Gobierno fue deponer el Escudo de La Pampa para entronizar un crucifijo en el despacho del Gobernador. Ismael Amit era el Gobernador depuesto. Desde entonces y hasta hoy, la figura del Dr. Amit y sus actos de gobierno parecen haber sido bajados –como el Escudo- de la historia de nuestra provincia.
En una época donde las instituciones y los gobiernos gustan de hacer actos para imponer nombres de ilustres desconocidos a obras de trascendencia, o brindar públicos reconocimientos a quienes nada han tenido que ver con la historia y el engrandecimiento de nuestra provincia, aún queda la cuenta pendiente de qué es lo que los Pampeanos haremos para reconocer y agradecer lo que Amit hizo por La Pampa.
Es difícil no hacer nombres de aquellos que deberían haber sido los primeros en brindar un reconocimiento público a Amit, principalmente de aquellos que estando en el poder sistemáticamente ignoraron su figura. Y hablo de un apropiado reconocimiento, no reconocimientos trasnochados en charlas de café.
Un ex Gobernador, que le debe su primer empleo publico al Dr. Amit, tuvo varias oportunidades para hacerlo y nunca hizo nada al respecto. Esperemos que el Gobernador actual, que también tiene mucho que agradecer a la creación de la Universidad, no obre con el agradecimiento de la vaca empantanada, y por el contrario, tenga la dignidad de no dejar el sillón de Casa de Gobierno sin dar un merecido homenaje al Dr. Ismael Amit.
Lo ocurrido durante este mutilado acto del cincuentenario de la UNLPam, estas nimiedades, este recordar solo una parte de la historia, esta vergüenza provincial, afortunadamente ni siquiera alcanza a rozar su figura.
Yo no viví aquella etapa de La Pampa, hablo por confiables referencias y distintos documentos de la época, a los cuales se puede acceder. Pero los ciudadanos comunes, los que vivieron aquella etapa de Desarrollo Económico de La Pampa, los que fueron parte de aquella gesta, los que gracias al programa de extensión universitaria que tenia la Universidad en sus primeros años, tuvieron la posibilidad de venir a estudiar y tener hoy un título universitario; los que mas allá de las cuestiones políticas del momento, reconocen en la figura de Amit, la de no solo el político honesto, sino la de aquel que dio todo por La Pampa, dándole un concreto plan de desarrollo económico y logrando insertarla en el contexto del Estado Nacional. Luego de haber presenciado, escuchado y leído todo lo ocurrido durante estos actos, ¿qué piensan hacer?, si es que acaso, aun corre algo de sangre por sus venas… Si en nada resulta, nos habremos quedado con la mayor de las indiferencias y en el más perverso de los silencios, el silencio de la ingratitud, esa ingratitud que, tal vez, sea el Preámbulo de la Traición.
Sebastian Soto Mujica
DNI: 25.851.671
sotomujica@hotmail.com
Publicar un comentario